Muñopepe y Su Entorno


Un lugar para el relax,
para escuchar el silencio
interrumpido por la brisa del viento,
el crujir de la arena
y el matorral bajo tus pies,
el vuelo de una paloma,
el canto de un gorrión,
la veloz carrera de una liebre
buscando su madriguera,
el aullido de un …..qué sé yo!
Un animal del que sólo saben los viejos.
Un lugar para explorar
y esconderse en las entrañas
de sus enormes rocas prehistóricas
.

Muñopepe es un pequeño pueblo, situado a Pie-monte de la Sierra de Avila, en la solana del Valle Amblés , entre Valle y Montaña, a 1120 m. de altura. Protegido de los fríos vientos del Norte, recibe los primeros rayos de sol, por eso los lugareños lo llaman Toledo, el chico.

A menos de 10 minutos de Avila capital, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, y muy bien comunicado con las ciudades limítrofes:

  • A poco más de 1hora de Madrid, Caceres y Toledo.
  • A 1h. De Salamanca y Valladolid.
  • A media hora de Segovia.

Sus 104 habitantes se cobijan en construcciones fundamentalmente de piedra.

Un viejo “Potro” y una “Fragua” rehabilitada nos recuerdan la manera de vivir de nuestros abuelos. Aquí se herraban los animales y se modelaban las herramientas utilizadas en la agricultura y antigua “cantera”, dónde se labraron los adoquines que pisamos en la ciudad de Avila y del que aún quedan numerosos restos en forma de rajos sobre el suelo y rocas partidas a la mitad. Fue cerrada por el impacto ecológico y medioambiental que suponía.

Actualmente se siguen manteniendo los pequeños huertos familiares y algo de agricultura y ganadería.

Es un lugar muy querido por los arqueólogos, perteneciendo a una de las Rutas Arqueológicas Europeas. Son numerosos los restos de asentamientos encontrados, así como gigantescas rocas dónde han aparecido restos de pinturas rupestres del Neolítico y Edad de Cobre (entre el 5000 y 2000 a.c.) que representan figuras antropomórficas de tipo esquemático que simbolizan lugares de rituales mágicos o, tal vez religiosos, de las primeras comunidades que poblaron el Valle.

En la zona de montaña nos adentramos en un bosque de enormes rocas graníticas que simulas figuras de animales y objetos curiosos de ver, que deleitan al visitante haciendo volar su imaginación y convirtiendo el paisaje en perfectas estampas que numerosos pintores buscan para plasmar en sus lienzos. Paisajes dignos de ser fotografiados y recorridos por los amantes del “Senderismo”. Muchas de estas rocas tienen nombre, historia y vida propias como por ejemplo:

  • La ATALAYA, la roca más solicitada por niños y jóvenes. A ella se suben para charlar, jugar y otear el Valle Amblés, el Castillo de Manqueospese , el Castro de Ulaca…..Es una de las rocas dónde,hace pocos años, se han encontrado restos de pinturas rupestres.
  • CANTO DEL CUERVO, es la roca más grande de la zona al que nadie es capaz de subir. Cuentan que un lugareño, hoy ronda los 80 años, osó subir y al no poder bajar, acudió todo el pueblo con cuerdas y sogas para ayudarle. Si te colocas bajo su manto, te sentirás pequeño y poca cosa al lado de su majestuosidad. Si te alejas, verás la proa de un trasatlántico que navega hacia ti y por debajo, más pinturas.
  • LANCHA DEL TRIGO, parece una mediana de pan, con una altura de poco más de un metro. En ella las mujeres espigadoras de garbanzos se juntaban para secarlos y varearlos.
  • CANTO LA GORRA, parece un abad sentado, tomando el sol, con su traje talar, su cuidada barriga y su gorra o bonete.
  • CUEVA DEL GATO, un racimo de veinte piedras que van enmarcándose unas sobre otras y en el centro, arruinada, la primitiva cueva, de cuya excavación dan fe las piezas que se exponen en el museo Provincial.

Entre las rocas está resurgiendo una repoblación natural de encinas que junto con los tomillos, piornos, lavandas,berceas, hinojo …etc,etc. le dan a tus paseos una gran variedad de olores silvestres y colores, que cambian según la estación del año y si te das la vuelta y miras al horizonte podrás contemplar las altas Cumbre nevadas del Circo de Gredos, con su esplendoroso Pico más alto, el Almanzor; la sierra de La Paramera, el espectacular Pico Zapatero ( a sólo 5 min. en coche se inicia el sendero que lleva  a la cima), Serrota ,el Castillo de Manqueospese que se ilumina con el ultimo rayo de sol del atardecer y una preciosa estampa de todos los pueblos que surcan el Valle, así cómo la grandiosidad de un atardecer y la variedad e intensidad de azules que nos ofrece nuestro cielo y que nunca he visto en otro lugar.